ENTRE PROFES

Cuadro de texto: En esta edición la docente Mónica Bermúdez quiere compartir con nosotros un escrito sobre las tecnologías de la información y la comunicación (TIC). 
El equipo de la revista digital le da gracias por su amable colaboración.
Cuadro de texto: * Mónica Bermúdez es Magíster en Educación de la Universidad de Antioquia, con énfasis en lectura, escritura y nuevas tecnologías. Es integrante del grupo de Investigación Pedagogías de la lectura y la escritura de la Pontificia Universidad Javeriana, y es profesora de la misma universidad y de la Fundación Universitaria Monserrate en el programa de Licenciatura en educación preescolar.  

Cuadro de texto: Las tecnologías de la información y la comunicación -TIC- en la educación infantil.

Mónica Bermúdez G*.


Los cambios que la tecnología y la informática han venido instaurando se han salido de las intenciones particulares que originaron la creación de las mismas (dispositivos de poder) y progresivamente han ido ingresando a las diferentes situaciones de la cotidianidad y a instituciones sociales (hospitales, escuelas, empresas, etc.), generando un aporte en los procesos de realización de las actividades humanas, pues la agilidad, el envío rápido de mensajes, la comunicación en línea (por nombrar sólo algunas) se han convertido en herramientas que transforman esas formas de hacer y de saber, posibilitando la promoción de alternativas distintas de las que por años se venían implementando.

Los cambios sociales, políticos y culturales que tales herramientas configuran, están conformando también el devenir de las instituciones educativas; los nuevos procesos informacionales han ido entrando paulatinamente al aula de clase, ya sea como una necesidad que los maestros han manifestado para sus prácticas educativas, o bien a raíz de las políticas del Estado, o como donaciones de empresas que visionan los cambios educativos a través de las mismas, o simplemente como una imposición.

Cualquiera que sea el camino a través del cual han llegado estas herramientas a la escuela, ésta tiene el deber de pensar en dicha incorporación, no con el ánimo de estar a la “moda” ni de creer ingenuamente que estas herramientas por sí solas serán las que renueven las prácticas pedagógicas que se llevan a cabo, sino con el ánimo de reflexionar el porqué y el para qué del uso de tales aparatos.

Es necesario que la escuela se plantee interrogantes como: ¿Cuál es el proyecto político que la escuela persigue y cual es papel que cumplirían las TIC en los procesos de enseñanza y aprendizaje? ¿Cuáles son las modificaciones que paulatinamente se irán logrando en las representaciones subjetivas, sociales, académicas, cognitivas, lingüísticas y comunicativas de los niños y niñas cuando las TIC entran a mediar los procesos de aprendizaje en el aula de clase? ¿De qué manera las prácticas educativas van a beneficiarse con la utilización de estas herramientas, y en qué tipo de aprendizajes se traduce su beneficio? ¿Cuáles concepciones del saber disciplinar lograrán configurar las propuestas que se hagan al respecto? Y, respecto a la enseñanza, ¿el rol del maestro sería el del facilitador, guía, transmisor o provocador de aprendizajes?; y el rol del estudiante ¿receptor, activo y constructor de conocimientos y nuevas realidades? Las reflexiones que se harían a partir de tales interrogantes podrían situar el lugar de las TIC en las instituciones educativas.

Mientras la sociedad de la información (Castells, 1997) avanza a pasos agigantados los niños de algunas escuelas se ven preocupados por hacer bien una plana para aprender sobre el sistema de escritura, rellenan letras grandes con granos de café o papel, se preocupan por hacer bien el trazo de la guirnalda para mejorar las grafías y así poder pasar la evaluación que al momento el profesor solicita.

La escuela debe preocuparse por hacer de sus espacios lugares de encuentro para el desarrollo de la autonomía, la crítica, el análisis, la reflexión, el pensamiento y la socialización, condiciones necesarias para participar en un ámbito social. Si las TIC se proponen para que al menos el espacio y el tiempo rompan con su lentitud acostumbrada, y a través de ellas se generen retos y propuestas para resolver problemas, para pensar sobre algo, para configurar un proyecto que surge de una necesidad, en pocas palabras para que pase algo, entonces, enhorabuena ha llegado la tecnología, y como bien lo plantea Ferreiro (2001): sin servilismo sino con inteligencia. Veamos en que pueden aportar las TIC en  los procesos de enseñanza y aprendizaje en aula de educación infantil.

Nuevos espacios para la escritura 

El Chat, el correo electrónico, los ambientes de juego, las herramientas de autor y el procesador de textos, se convierten en entornos motivantes para que los niños produzcan textos. Pool (1995) plantea que el computador favorece la cooperación entre alumnos, especialmente cuando se les estimula a trabajar juntos en tareas de escritura.  Este autor presenta algunos hallazgos como: 
Los estudiantes comparten más ideas con sus compañeros que cuando redactan un texto utilizando métodos de enseñanza directa. 
Se ayudan mutuamente para aprender técnicas de escritura.
Se estimula la cooperación, al ser más sencillo añadir y ordenar el texto elaborado en común.


Un espacio divertido para la revisión y edición de diferentes textos

La revisión, edición y diseño de los escritos es mucho más placentera y motivante en un entorno digital. La expectativa que se genera en los niños a partir de los destinatarios múltiples de sus textos es una estrategia que contribuye a  la cualificación de los escritos. Saber que sus escritos serán leídos por  muchas personas en el ciberespacio, entusiasma a los niños a seguir escribiendo. 

Una comunicación en línea para la discusión y confrontación entre compañeros.

El uso de herramientas en línea como el NetMeeting, el Chat, el correo electrónico, el Messenger, posibilita la confrontación entre pares, la búsqueda de información, la investigación, la socialización, la cooperación, y la exposición de puntos de vista. Estos recursos, utilizados con la orientación pedagógica de los docentes, contribuyen al fortalecimiento del trabajo colaborativo, a cualificar las respuestas de los niños y a lograr valiosas movilizaciones cognitivas, lingüísticas y comunicativas. 
Así pues, pensar en la incorporación de las TIC en los grados iniciales de la educación básica no es caer en la idea banal según la cual las maquinas por sí mismas serán las que aporten la calidad en la educación. Si bien las TIC reconfiguran la existencia y los modos de interactuar con los otros, junto a ellas debe haber un docente que piense en las implicaciones didácticas y pedagógicas que ellas traen para los niños y niñas inmersos en el trabajo del aula.
Igualmente, las TIC por sí mismas no van a movilizar los procesos lingüísticos, comunicativos y cognitivos de los estudiantes, se requiere de propuestas didácticas que celebren dichas movilizaciones de manera que el uso significativo de las mismas pueda ser más relevante. 

REFERENCIAS
CASTELLS, Manuel, La sociedad red, Madrid, Alianza Editorial, 2000. 
DAIUTE, C  Perspectives on Writing: Research, Theory, and Practice, 2000. 
GALVIS, A. “Oportunidades de las TIC” 2004.
POOLE, B. J., Tecnología Educativa, Bogotá, McGrawHill, 1995.