INVITADO

Cuadro de texto: Irma Beatriz Guarín Ortega, es la invitada especial para edición 
Trabajadora Social,  Especialización en Educación y Orientación Familiar de la F.U.M,  10 años como Docente Universitaria en la Monserrate y actualmente Docente de la  Especialización en Educación y Orientación Familiar  en el Modulo de Iglesia Familia,  ha trabajado en la Conferencia Episcopal de Colombia como Coordinadora de proyectos comunitarios a nivel nacional, 2 años con la Caja de Vivienda popular: legislación de lotes en Ciudad Bolívar, Trabaja hace 7 años con la Diócesis de Engativa en el equipo de los encuentros de preparación al matrimonio y pertenece a la Parroquia Nuestra Señora de Capurgana en la preparación  de personas que serán parte del equipo parroquial. 
Cuadro de texto: HACER, NO DESTRUIR    
                     Hay que 
                      desaprender  la
                 critica, La burla y la 
                     desaprobación , 
                    como formas de 
                        corrección. 
Cuadro de texto: Una actitud que puede ayudarnos a ser mejores y a contribuir a un mundo mejor, es enfatizar lo positivo. Eso se logra a partir de una vivencia cotidiana de la esperanza, la humildad y el perdón. Hay que desaprender la crítica, la burla y la desaprobación, como formas de corrección , de lograr cambios o de exhortar al otro para que sea mejor. Es dejar de señalar lo que falta, lo que no se hizo bien, lo que no tengo o no puedo hacer. 
Esforzarme por ser hacedor es enfatizar lo positivo. Es decir actuar desde la esperanza, que es innata en todos nosotros por ser Don de Dios. Es confiar, perseverar, creer, esperar, “encontrar oportunidades en las calamidades y no calamidades en cada oportunidad.”
También es actuar desde la humildad, que me invita a abandonar la prepotencia y la presunción. Luchar contra mi egoísmo mi orgullo y mi vanidad porque son obstáculos para mi crecimiento espiritual. Podríamos decir que es ver mas allá de las apariencias, tratar de ver como Dios nos ve a cada uno. 
Lo anterior implica no   guardar resentimientos. “soy feliz en la medida que decida serlo, soy la victima si me asumo como tal.” De esta manera tengo la posibilidad de escoger ser ayudante de Dios y no juez de los demás.   
Ser hacedores y no destructores, es perdonara el agravio y sobretodo perdonar a la persona. Recordemos que Dios infinitamente misericordioso. Él enfatiza lo bueno que tenemos y hacemos, no nos agrede, siempre nos da otra oportunidad y nos vuelve a creer. Él nos da el ejemplo máximo nos pide hacer algo que ya ha hecho primero. 
Si yo quiero ser hacedor debo esforzarme en enfatizar lo positivo. Solo así puedo tomar la decisión de ser el protagonista de mi vida y ejercer la libertad que el señor me ha dado. Con ayuda de Él tengo la opción de escoger el camino y la forma de llevarlos a cabo. Eso solo depende de cada caminante.