CAPÍTULO II

"REFERENTES FUNDAMENTALES"

 

“La libertad de espíritu permite realizar la
actividad que precisa el aquí y el ahora”

Adelaida de Cicé

“Es una obra excelente instruir a
las personas jóvenes”

P. José de Clorivièree

Los referentes del PEI constituyen una sinergia que permea todos los momentos y lugares en los que la FUM hace presencia “humanística – social – educativa” y así mismo, orienta, asume perspectivas y hace opciones en el mundo de hoy.

2.1. ORIENTACIÓN HUMANÍSTICA

La FUM se reconoce y desarrolla como una institución universitaria con una clara y definida orientación humanística.

Además, asume explícitamente un compromiso con el desarrollo integral de personas éticas, profesionales idóneos; ratificando así el interés por proporcionar un espacio de crecimiento personal y social en un contexto y en un tiempo determinado, es decir, un desarrollo a partir de una realidad y su condición humana. Por esto la experiencia misma es el centro de la existencia, la posibilidad de vitalidad y crecimiento. La vida humana se da en el presente, como experiencia fenomenológica que integra la historia y las potencialidades para construir el futuro.

“De hecho, los descubrimientos científicos y tecnológicos, si por una parte conllevan un enorme crecimiento económico e industrial, por otra, imponen ineludiblemente la necesaria y correspondiente búsqueda del significado, con el fin de garantizar que los nuevos descubrimientos sean usados para el auténtico bien de cada persona y del conjunto de la sociedad humana”1

La concepción de desarrollo humano le hace preocuparse no sólo por proporcionar espacios de crecimiento personal y social en un contexto determinado, sino también por potenciar, a partir de la formación profesional que ofrece, oportunidades y posibilidades socioculturales, políticas y económicas que le ayuden a sus egresados a tener una vida digna y feliz.

En consecuencia, la formación con orientación humanística brinda y posibilita la perspectiva del desarrollo y promoción humana; implica el análisis permanente de la realidad social, una respuesta educativa coherente con los nuevos signos de los tiempos, proactiva de frente a los derechos humanos, estudiosa de estos y del derecho internacional humanitario, que conlleve a la formación en deberes y compromisos socio-políticos, locales y nacionales.2

2.2. PERSPECTIVA SOCIAL

La FUM está comprometida con el desarrollo de la familia, la sociedad, las culturas del país, la ecología, y “abriendo caminos y estando atenta a las nuevas problemáticas para dar respuestas acertadas con investigación y análisis, acompañados de una actitud crítica, buscando nuevas formas y nuevas propuestas”3

La orientación de la Doctrina Social de la Iglesia, la formación ética, la pedagogía y el rigor investigativo, cobran sentido cuando están al servicio del mejoramiento de la calidad de vida.

En la FUM el trabajo académico, científico-tecnológico, formativo, de proyección social y gerencial se concibe y se desarrolla desde una perspectiva que reconoce las familias y la sociedad como espacios vitales de realización de lo humano, de la existencia de la persona y de las instituciones; éstas se constituyen en el tejido de carácter histórico, sobre el cual la FUM debe volcar sus preocupaciones y esfuerzos; lo cual exige creatividad e innovación, capacidad de preservación de su patrimonio cultural y búsqueda del sentido y orientación del cambio hacia un desarrollo humano pleno e integral.

2.3. OPCIÓN POR LA EDUCACIÓN

El pasado y el presente de la FUM muestra que ha hecho una clara opción por la educación. Puesto que la educación es promoción humana y desarrollo de las personas, las familias, las comunidades, del capital humano de las empresas y la sociedad. Por esto mismo, la educación ampliamente entendida, es inherente a la cualificación de las culturas y está vinculada a la superación de múltiples pobrezas; se erige con pensamiento crítico-creativo de lo que requiere el mismo ser humano en el mundo.

La opción por la educación la hace hoy la FUM, reconociendo que se encuentra en un mundo globalizado e interdependiente con nuevas maneras de comprender al ser humano; con un sentido de la complejidad y lo transitorio del saber; con concepciones del caos y del pensamiento débil; así mismo, con nuevas maneras de comprender y de hacer ciencia, tecnología, cultura, medios y mediaciones.

También, asume la vida en todas sus manifestaciones, con sentido ético y convergencia hacia la espiritualidad vital desde la experiencia y el testimonio de valores para el tiempo actual.

Así pues, la educación FUM es formación integral porque asume al ser humano como totalidad en contextos y situaciones; una educación que reconoce las dimensiones humanas en constante interrelación, no por partes, sino en permanente despliegue; donde se reconoce que en cualquier actividad educativa está implicada la persona como un todo. En consecuencia, no privilegia la inteligencia sobre la afectividad, tampoco separa la imaginación de la acción, ni dicotomiza el desarrollo individual del social. El conocimiento y el sujeto conocedor se implican en su responsabilidad con la realización personal, profesional y ciudadana.

Es necesario acompañar a las y los jóvenes en su desarrollo personal, teniendo en cuenta que hoy la juventud es diferente en su pensamiento y sus sentires; hay que tener respeto por ellas y ellos y apoyarlos para que tengan una mayor observación del mundo y para que todo lo que les rodea les interrogue su vida y les lleve a compromisos de realización personal y profesional para que puedan aportar alternativas de solución con una mirada amplia que traspase las fronteras.

1. Juan Pablo II, Constitución Apostólica sobre la Universidad Católica, N° 7.(volver)

2. Orientación de la Superiora General de las Hijas del Corazón de María, Madre Hazel D’Lima, en su visita a la FUM, mayo 22 a Junio 2 de 2003. (volver)

3. Ídem. (volver)