Conceptualización del Bienestar Universitario Guiados por el concepto del bienestar dentro de las instituciones de educación superior el cual parte de la formación integral, donde la filosofía se encamina a la realización de la persona humana basada en principios de desarrollo personal y colectivo para alcanzar niveles de integración y mejoras en la calidad de vida, el bienestar se consolida como “estar-bien con la propia actividad, con el lugar donde se convive, con la formación que se recibe, con la cultura que se comparte en un contexto democrático y participativo, a través de actividades formativas, deportivas, artísticas y recreativas que enriquecen la cultura institucional y el bienestar integral de las personas”. Dentro del ejercicio de reflexión y conceptualización sobre el bienestar universitario en la Fundación Universitaria Monserrate, se establece que éste se entiende como la instancia que “tiene como finalidad contribuir a la formación integral y la convivencia de toda la comunidad universitaria, propiciando un ambiente cálido, respetuoso, sincero, y solidario, que redunde en el “estar bien”. Para dar cumplimiento con lo esperado, sus programas y actividades favorecen el desarrollo físico, psicoafectivo, espiritual, cultural y social de sus miembros.
Para la década de los 50 y 60 el bienestar universitario no constituía un tema de interés para las instituciones de Educación Superior, ya que estas se encontraban en pleno proceso de modernización de sus estructuras académicas y la definición de su ser y naturaleza como entidad de educación superior. El desarrollo inicial del Bienestar Universitario lo constituyó la reforma universitaria de 1971, cuando el Ministro de Educación era Luís Carlos Galán, la cual se preocupó básicamente por la financiación de las universidades y el pago a los docentes y administrativos, separando de esta forma el bienestar profesoral del estudiantil. Para tal efecto el articulo 45 de la reforma de Galán definió el bienestar universitario como “el conjunto de actividades encaminadas a prestar atención a la población universitaria para que sus condiciones de vida, de trabajo, estudio y vinculación orgánica a la comunidad, sean las más adecuadas posibles”. Para la década del 80 el Bienestar Universitario según el decreto 80 de 1980, expedido por el ICFES, adquiere un carácter de obligatoriedad del “bienestar social” en las instituciones de educación superior; de esta forma el tema se planteó colocando a la persona como centro del proceso y, dentro del concepto de “formación integral”, destacándolo desde un corte humanista y personalizante. Este enfoque se consolidó en la comprensión del objetivo de bienestar como aquel que propende por el desarrollo físico, psíquico, espiritual y social de todas las personas dejando atrás la visión asistencialista con la que se identificó por mucho tiempo. En la década de los 90 el bienestar presentó un alto grado de progreso y evolución en sus postulados, teniendo como principal soporte la ley 30 de 1992, por la cual se organiza el servicio público de la educación superior.
En la FUM Dentro de la FUM el bienestar es considerado como una función transversal a toda la vida universitaria. Desde el Instituto Familiar y Social “Nina Reyes de Valenzuela”, la presencia del bienestar ha sido una realidad gracias a la orientación carismática de sus fundadoras, la comunidad religiosa “Hijas el Corazón de María”. “El Bienestar Universitario siempre ha estado presente en nuestra institución desde antes que fuera Monserrate, porque nuestro propósito es que todas las personas que entren a formar parte de esta familia, se sientan muy bien y tengan la atención que requieren para su desarrollo integral en un ambiente de buenas relaciones”. Para la organización formal de Bienestar Universitario dentro de la FUM, inicialmente se tuvo en cuenta la conformación y prestación de servicios en salud, recreación y cultura. Se contaba con un consultorio médico para la atención a los estudiantes. Se organizaban conferencias, foros, fiestas de integración, bingos, excursiones, conformándose grupos de teatro, coro y tuna, todos ellos pensado y dirigido hacia los estudiantes. Siguiendo a la reforma del decreto 80 de 1980, la FUM inició un proceso de reflexión para llegar a la compresión de lo que ahora se conoce como Ámbito Universitario, lo cual condujo a la conclusión que si bien no existía un documento que soportara la estructura del bienestar dentro de la FUM, si se estaba vivenciando en la práctica, aunque su cobertura no se extendía a los docentes y personal de planta. “Se elaboraron programas por servicios, además de acompañamiento espiritual, acompañamiento psicológico y apoyo económico, pretendiendo así un Bienestar del ámbito Universitario”. El Consejo Superior aprueba el proyecto Educativo institucional PEI de la Fundación Universitaria Monserrate bajo el acuerdo 1-0087 del 10 de julio del 2003, de esta forma la universidad ha encaminado sus esfuerzos para entender, articular y apropiarse del sentir y sentido del bienestar universitario, conjugando su filosofía institucional la cual se encuentra inmersa en los carismas de la comunidad religiosa “Hijas del Corazón de María”.
Concepción del bienestar desde el PEI-FUM En la FUM el concepto de Bienestar del Ámbito Universitario tiene una clara orientación al Desarrollo Humano y la formación integral de personas, esto puede verse claramente en lo consignado en el documento a propósito de esta dependencia: “El bienestar universitario en la FUM, tiene como finalidad contribuir a la formación integral y la convivencia de toda la comunidad universitaria, propiciando un ambiente cálido, respetuoso, sincero y solidario que redunde en el estar bien” (PEI FUM, pág. 56).
Marco Legal Ley 63 de 1935: La ley 30 de 1992 dentro de sus objetivos expresa la profundidad que debe poseer la formación integral de los colombianos dentro de las modalidades y calidades de la educación superior, con el fin de capacitarlos en el cumplimiento de sus funciones profesionales, investigativas y de servicio social que requiere el país. |