EditRegion5


Usuario:
Contraseña:
Ingresar






 
 
AUTOEVALUACIÓN

 

Desde sus orígenes la F.U.M. ha estado comprometida con la búsqueda constante de la calidad académica. Durante la vigencia del decreto 80 de 1.980, se institucionalizó el proceso de autoevaluación de cada uno de los programas académicos, evaluaciones que incluían aspectos relacionados con la organización institucional y de los respectivos programas.

La ley 30 de 1.992 ratificó la exigencia por los procesos de autoevaluación como una exhortación a las instituciones de educación superior, a dar cuenta públicamente, de sus esfuerzos por consolidar programas académicos de calidad.

Desde esta fecha hasta el momento, las directivas de la F.U.M definieron como política de aseguramiento de la calidad, su participación en los procesos de autoevaluación, tendientes a la acreditación voluntaria. Se conformó un equipo institucional de autoevaluación, liderado por la Oficina de Planeación y Desarrollo, en el que participan las directivas de la institución, directores de unidades y de programas académicos.

Actualmente es posible identificar tres momentos en el proceso de autoevaluación.

1. Momentos en el proceso de autoevaluación.

1.1. Primer momento 1995 - 1998. En este primer momento la auto evaluación se orientó a partir del modelo de la prospectiva del desarrollo institucional, con el propósito de lograr el mejoramiento de la calidad y el fortalecimiento de su capacidad de autorregulación.
Este proceso permitió contar con información actualizada, organizada, relevante y pertinente para responder a la acreditación previa de los programas de pregrado y postgrado en educación, definida en el decreto 272 de 1998, el cual estableció los requisitos mínimos de calidad para "la creación, organización y funcionamiento de programas de Licenciatura y de Especialización en Educación".

1.2. Segundo momento 1998 - 2.000. Este momento tuvo como protagonista la acreditación previa de los programas académicos de pregrado y postgrado de la Facultad de Educación. El proceso se orientó por el documento del CNA "Criterios y Procedimientos para la Acreditación Previa de los Programas Académicos de Pregrado y de Especialización en Educación" de junio de 1.998 y por la estrategia de autoevaluación definida en el Plan de Desarrollo FUM 2.003.
Como resultado se logró la acreditación previa de todos los programas de educación de la Facultad: Los pregrados en Educación Preescolar diurno y nocturno, Educación Básica con énfasis en Lengua Castellana; y las Especializaciones en Educación y Gestión Cultural, Educación y Orientación Familiar, Pedagogía en Valores para la Convivencia Social y la Especialización en Pedagogía Grupal.

1.3. Tercer momento 2000 - 2004. Preparación de las condiciones para responder al registro calificado y a la organización para adoptar el sistema de créditos académicos. Actualmente los programas de la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas se encuentran actualizando, organizando y procesando la información requerida por los estándares de calidad.

2. Principios y características

En coherencia con la filosofía y políticas institucionales, el proceso de auto evaluación se orienta de acuerdo con los siguientes principios:
? La Autonomía Universitaria
? El fomento a la cultura de la evaluación.
? La continuidad y la sistematicidad
? La definición de planes de mejoramiento a partir de los problemas detectados
? La participación de la comunidad universitaria
? El manejo de los resultados desde una perspectiva formativa - correctiva.

3. Criterios

A continuación se transcriben los 10 criterios que constituyen los referentes básicos para los procesos de evaluación que se realicen en la Institución. Estos criterios están en concordancia con los planteados por el CNA.

- Transparencia: Capacidad de la institución para explicitar las condiciones internas de operación y sus resultados, en concordancia con la realidad.

- Coherencia: Relación entre lo que se plantea que es la organización (proyecto educativo) y lo que efectivamente realiza.

- Universalidad: Hace referencia a la universalidad del conocimiento que fundamenta la acción académica, en la docencia, la investigación y la proyección social.

- Integridad: Manera como la Institución asume los valores universales relativos al conocimiento, al servicio educativo de la educación superior y al cumplimiento de sus objetivos.

- Responsabilidad: Capacidad para asumir competentemente y dar respuesta a las exigencias de una institución que se define como una institución de educación superior.

- Idoneidad: Es la capacidad que tiene la Institución de cumplir a cabalidad con las tareas específicas que se desprenden de su misión, de sus propósitos, de su proyecto educativo y de la naturaleza de sus programas.

- Eficacia: Grado de correspondencia entre los logros obtenidos y los propósitos formulados por la Institución.

- Eficiencia: Es la medida de cuán adecuada es la utilización de los medios que dispone la Institución para el logro de los propósitos esperados.

- Pertinencia: Es la capacidad de la Institución para responder a las necesidades sociales en el marco de los valores que la inspiran y definen.

- Equidad: Hace referencia al sentido de justicia que inspira la toma de decisiones, los sistema de evaluación y las formas de reconocimiento del mérito académico. En otro sentido se refiere a la no discriminación de las personas y la aceptación de diversas culturas.

4. El Modelo

El modelo de autoevaluación se sustenta en el enfoque de "adecuación a los propósitos" con la intención de que su misión y el proyecto institucional sean los referentes básicos para la generación de criterios de valoración . Integra los factores, características, variables e indicadores definidos por el CNA e incluye además algunos particulares e importantes para la FUM. El carácter que asume el modelo se sustenta en criterios mensurables que permitan el grado de coherencia entre las acciones emprendidas el Proyecto Educativo Institucional.

Con base en lo anterior y tomando como base el recorrido y el aprendizaje institucional desde 1.995, se adapta el modelo de evaluación CIPP (contexto, insumo, proceso, producto) desarrollado por Daniel Stufflebeam el cual involucra simultáneamente la planeación y la evaluación y opera sobre la base de la toma de decisiones.

Articulando los factores definidos por el CNA y con base en la experiencia institucional, se integra el siguiente modelo:

. Contexto: Demandas de formación profesional por sectores de la economía.
. Insumos: Misión y Proyecto Institucional; estudiantes y profesores y recursos financieros.
. Procesos: Procesos académicos; organización gestión y administración.
. Productos: Impacto social; investigación
. Servicios de apoyo: Bienestar universitario; recursos de apoyo académico y recursos físicos

Todo el modelo de evaluación se operacionaliza en tres momentos:
. Diseño de instrumentos para la recolección de la información
. Recolección y análisis de la información
. Retroalimentación que permite el ajuste o complementación de los procesos y productos, siempre en la búsqueda de la autorregulación con fines de calidad.

De acuerdo con lo anterior, los instrumentos que se diseñen en las unidades, serán construidos atendiendo al modelo descrito.

4.1. Proceso de Gestión

. Coordinación y Operacionalización

Desde el inicio del proceso de autoevaluación en la FUM, se optó por acoger un estilo colegiado y participativo para la coordinación y ejecución del proceso, razón por la cual se definió una estructura básica para la gestión organizada alrededor de dos núcleos: núcleo mayor y núcleo básico. El primero concebido como una unidad coordinadora, dinamizadora y planificadora del proceso, cuyos miembros se han caracterizado por su sentido de compromiso y responsabilidad como equipo. El segundo, o núcleo básico, entendido como grupo primario con un carácter más operativo y organizado en los niveles responsables de las actividades y acciones más concretas.

Desde esta época y hasta la fecha, el núcleo mayor denominado Comité de Auto evaluación continúa funcionando con encuentros mensuales y la participación activa de un promedio de 16 personas entre directivas institucionales y directivos de unidades. Este comité depende del Comité de Planeación y Desarrollo y su secretaría técnica es responsabilidad de la Oficina de Planeación.

De la misma manera, en los núcleos básicos existentes en cada programa académico, además de las directivas del programa es necesario incluir representantes de docentes y estudiantes, de manera que este equipo pueda dinamizar en forma más directa el proceso con toda la comunidad del programa.

. Seguimiento y Control

La gestión del modelo de evaluación institucional se centra no solo en la ejecución de las actividades concretas de planificación y recolección de información sino en las acciones de seguimiento y control.

Estas dos acciones se refieren tanto a la auditoría del desarrollo del modelo como a la asesoría oportuna que es necesario ofrecer a las diferentes unidades, para asegurar el cumplimiento de cada una de las etapas del proceso.

El seguimiento es un proceso de acompañamiento y asesoría a cada una de las unidades, de manera que se garantice la participación activa de los responsables de cada unidad en el diseño de instrumentos, aplicación y análisis de los resultados; al igual que direcciona y evita la desviación y estancamiento de los procesos.

El control puede verse como un conjunto de acciones encaminadas a verificar si las unidades cuentan con los recursos necesarios para ejecutar lo planeado y si efectivamente se está cumpliendo de manera eficiente y eficaz.

En la FUM el proceso de seguimiento y control corresponde al superior inmediato quien es responsable de reportar los resultados al Comité de Autoevaluación.


 

 

 

 

 

 
EditRegion6
Bogotá D.C., Colombia Dirección: Calle 72 No. 11- 41 PBX: 249 4959
Copyright © 2008 Fundación Universitaria Monserrate. Todos los derechos reservados.
Escribanos su comentario a: webmaster@academia.fum.edu.co